Fares Jadue advierte impacto del comercio ilegal en la seguridad, el espacio público y la cohesión social
El alcalde de Recoleta, Fares Jadue Leiva, llamó a fortalecer una respuesta integral, coordinada y permanente del Estado frente al comercio ilícito y el contrabando, durante su participación en el lanzamiento de la Tercera Encuesta de Comercio Ilícito y Contrabando, realizado en la Cámara Nacional de Comercio.
En la instancia, el jefe comunal advirtió que la expansión del comercio ilegal va mucho más allá del daño económico, ya que afecta directamente la seguridad, la convivencia barrial y la presencia del Estado en los territorios. “Cuando el comercio ilícito se instala sin control, no solo se perjudica al comercio formal, sino que se deteriora el barrio, se normaliza la violencia y se debilita la institucionalidad”, sostuvo.
Territorios tensionados y límites institucionales
Jadue explicó que Recoleta enfrenta una alta complejidad territorial y comercial, al concentrar polos estratégicos como La Vega, Patronato, Bellavista y el Persa Zapadores, los que reciben diariamente una elevada población flotante. Esta realidad, señaló, tensiona de forma permanente el uso del espacio público y evidencia los límites de la legislación vigente y de las capacidades municipales para enfrentar el comercio ilícito, el contrabando y el crimen organizado.
“No estamos frente a un fenómeno exclusivamente económico, sino ante un problema de seguridad, convivencia, ejercicio de derechos y cohesión social”, enfatizó el alcalde, subrayando que sus efectos impactan directamente en la calidad de vida de quienes viven, trabajan y circulan por la comuna.
Seguridad como condición para ejercer derechos
En materia de seguridad, el edil recalcó que el desafío no pasa solo por aumentar controles o fiscalizaciones, sino por poner la seguridad en el centro de la comunidad. “La seguridad es una condición básica para ejercer derechos, como circular libremente, trabajar en condiciones dignas y vivir en barrios seguros”, afirmó.
Asimismo, advirtió que la captura del espacio público por el comercio ilícito y el contrabando genera desorden, pero también rompe el tejido social y profundiza la sensación de abandono del Estado. “El crimen organizado avanza allí donde el Estado se retira o actúa de manera fragmentada”, alertó.
Vínculo con redes criminales y déficit policial
El alcalde también llamó la atención sobre la vinculación directa entre comercio ilícito y redes criminales, señalando que en sectores estratégicos de Recoleta el comercio informal y el contrabando operan asociados a bandas organizadas, algunas de carácter internacional, muchas veces vinculadas a otros delitos y a la instrumentalización de personas en situación de alta vulnerabilidad.
Finalmente, Jadue subrayó el déficit de dotación policial en la comuna, indicando que Recoleta cuenta con solo 164 carabineros para una población cercana a los 200 mil habitantes, cifra que calificó como insuficiente. “El combate al comercio ilícito y al contrabando requiere un Estado presente, coordinado y corresponsable, porque la seguridad no es un fin en sí mismo, sino una condición básica para vivir y trabajar con dignidad”, concluyó.








