
El alcalde de Ñuñoa llamó a modificar la normativa vigente luego de que un vehículo de Seguridad Pública volcara durante la persecución de cuatro delincuentes, tres de ellos menores de edad, en medio de un operativo de fiscalización de carga peligrosa.
En el contexto de un operativo de fiscalización a camiones que transportan carga peligrosa en las inmediaciones de Plaza Egaña, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, emplazó al Congreso a reformar la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, luego del accidente que esta semana afectó a un inspector municipal cuyo vehículo volcó durante una persecución a delincuentes menores de edad. La autoridad advirtió que el actual marco legal genera incentivos para la reincidencia y facilita que bandas utilicen a menores en delitos de alta connotación.
El procedimiento se desarrolló en coordinación con el Ministerio de Transportes en un punto estratégico, donde camiones acceden a una vía de alta velocidad a pocos metros. El objetivo fue interceptar y revisar vehículos antes de su ingreso a la autopista, reforzando los controles tras recientes accidentes vinculados al transporte de materiales peligrosos en la Región Metropolitana.
Durante los primeros minutos de la fiscalización ya se detectaron infracciones relevantes. Entre ellas, un camión que transportaba petróleo sin señalización obligatoria, sin adhesivos reglamentarios y sin la documentación exigida, lo que derivó en las multas correspondientes. El alcalde señaló que la fiscalización busca cambiar la lógica preventiva y aumentar los estándares de control en autopistas y carreteras urbanas.
Sichel agregó que el municipio también está reforzando la supervisión del transporte de menor escala, como vehículos que trasladan balones de gas, los que —según indicó— históricamente presentan bajos niveles de control pese al riesgo que implican cuando circulan sin cumplir la normativa vigente.
En paralelo al operativo, el jefe comunal abordó la persecución iniciada en Ñuñoa y que se extendió hasta La Florida, donde un vehículo municipal de Seguridad Pública volcó mientras seguía a cuatro sospechosos, tres de ellos de 14, 15 y 16 años. Según informó la autoridad, los jóvenes habrían participado en tres delitos graves durante la última semana utilizando el mismo automóvil, lo que permitió su identificación tras pasar por un pórtico lector de patentes.
“Desde Ñuñoa vamos a perseguir a quienes cometan delitos en nuestra comuna. Estos delincuentes ya habían cometido tres delitos graves en el mismo auto en la última semana. Lo que nos duele es que sabemos que van a salir libres. Hoy tenemos un régimen especial entre 14 y 16 años con penas inferiores y libertad como regla general, incluso con reincidencia. Esto termina siendo una verdadera puerta giratoria adolescente”, afirmó el alcalde.
En esa línea, Sichel realizó un llamado urgente a modificar la legislación vigente, proponiendo que en casos de reincidencia y delitos graves cometidos por adolescentes entre 14 y 16 años exista prisión efectiva en centros especiales para menores, diferenciados del sistema penitenciario adulto. “No estoy pidiendo que entren a cárceles comunes, pero sí que haya prisión efectiva en centros especiales. Si no, tenemos un incentivo perverso para que las bandas delictuales utilicen a menores, sabiendo que al otro día estarán nuevamente en la calle”, concluyó.
La autoridad sostuvo que el debate debe abordarse con sentido de urgencia, considerando que —según señaló— la edad de participación en delitos ha ido disminuyendo y que muchos casos corresponden a reincidencia, lo que exige revisar el equilibrio entre responsabilidad penal, protección de derechos y seguridad pública.





