Un estudio sobre el Programa de Riego de INDAP muestra que la inversión en infraestructura hídrica también dinamiza las economías rurales: en 2025 generó 17.415 empleos y elevó en 52,2% los ingresos de los agricultores beneficiados.
Los proyectos de riego no solo permiten a los agricultores mejorar el acceso al agua y aumentar su capacidad productiva. También generan empleo, movilizan proveedores locales y fortalecen las economías rurales y regionales. Así lo revela un estudio sobre el impacto económico del Programa de Riego del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), que concluye que por cada $10 millones invertidos se generan seis puestos de trabajo.
El análisis fue realizado por la consultora Comov entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, a partir de una muestra de 337 proyectos que beneficiaron a 1.647 agricultores. El estudio consideró como base la inversión realizada por INDAP durante 2025, año en que el programa movilizó $32.019 millones, ejecutó 3.188 proyectos y mejoró la disponibilidad de agua en 29.917 hectáreas en todo Chile.
La inversión en riego activa la economía local
Una de las principales conclusiones del estudio es el papel que cumple la inversión pública para hacer posible la infraestructura de riego que requiere la Agricultura Familiar Campesina.
Del total de recursos ejecutados durante 2025, $28.268 millones correspondieron a subsidios públicos destinados a obras de acumulación, conducción, tecnificación, control y distribución del agua.
El impacto también se observa en los proveedores que participan en la ejecución de los proyectos. $16.030 millones, equivalentes al 50,06% del total invertido, fueron canalizados hacia proveedores de las propias regiones donde se desarrollaron las obras.
Estos recursos movilizaron actividades vinculadas a servicios, comercio, transporte e instalación de infraestructura, generando un efecto que se extiende más allá de los predios agrícolas beneficiados.
Más de 17 mil empleos generados
La construcción e instalación de los sistemas de riego requiere la participación de obreros, ingenieros, técnicos, transportistas y otros trabajadores especializados y no especializados.
Durante 2025, los proyectos financiados por el Programa de Riego generaron 17.415 empleos. De ellos, 9.140 correspondieron a mano de obra especializada y 8.275 a trabajadores no especializados.
El efecto fue especialmente significativo en las propias regiones donde se ejecutaron las obras. Allí se generaron 14.578 puestos de trabajo locales, con 7.607 empleos especializados y 6.971 no especializados.
El impacto también llegó directamente a los ingresos de los trabajadores. Durante la construcción e instalación de las obras se destinaron $4.927 millones a remuneraciones, de los cuales $4.053 millones, equivalentes al 82%, llegaron a personas residentes en las regiones donde se ejecutaron los proyectos.
Los agricultores también aumentan sus ingresos
El impacto económico del Programa de Riego no termina con la construcción de las obras. Según el estudio, los agricultores que incorporaron sistemas de riego aumentaron sus ingresos en un promedio de 52,2%.
El incremento se relaciona con factores como la intensificación de la actividad productiva, la ampliación de las superficies cultivadas y un mejor valor de la producción agrícola.
El riego también tuvo efectos sobre la producción destinada al consumo de las propias familias. Los agricultores que recibieron proyectos de riego de INDAP aumentaron en 37% el valor de su producción para autoconsumo, mientras que quienes no recibieron esta intervención registraron una disminución de 31%.
De acuerdo con el estudio, estos resultados muestran un efecto favorable sobre la seguridad alimentaria de las familias campesinas.
El riego también aumenta el valor de la tierra
La disponibilidad de agua genera además un efecto sobre el patrimonio de las familias agrícolas. La consultora estimó que contar con sistemas de riego puede incrementar en torno a 28,6% el valor de la tierra.
En términos económicos, esta valorización representa aproximadamente $18.135 millones para las hectáreas intervenidas por el programa.
El resultado muestra que la infraestructura de riego no solo mejora las condiciones para producir, sino que también puede fortalecer los activos productivos de las familias beneficiarias.
Por cada $1 invertido se generan $4,93 adicionales
Al analizar el conjunto de efectos económicos asociados a las obras de abastecimiento hídrico y tecnificación financiadas por el Programa de Riego de INDAP, el estudio estima que por cada $1 invertido se generan $4,93 de valor económico adicional.
La cifra considera los efectos que la inversión produce sobre los ingresos de los agricultores, el empleo, las remuneraciones, los proveedores locales y el valor de los activos productivos.
Los resultados muestran que la inversión en riego tiene un efecto que trasciende el predio agrícola, al activar cadenas económicas locales y generar nuevas oportunidades de trabajo e ingresos en los territorios rurales.
El estudio completo del Programa de Riego de INDAP está disponible en la biblioteca institucional de INDAP.








