Las Unidades de Atención Primaria Oftalmológica (UAPO) y Otorrinolaringológica (UAPORRINO) -bien valoradas por los usuarios- en la actualidad han fortalecido la red de salud municipal en Santiago, acercando especialidades médicas, reduciendo significativamente los tiempos de espera y resolviendo patologías visuales y auditivas, sin necesidad de derivación hospitalaria.
Desde la DISAL, puntualizan que existe el desafío de mejorar la infraestructura, especialmente en la ampliación de salas de atención, áreas de espera, farmacia y espacios comunes para el personal.
Acercar la atención especializada a los barrios, reducir listas de espera y mejorar la calidad de vida de la comunidad son los objetivos prioritarios de las Unidades de Atención Primaria Oftalmológica (UAPO) y Otorrinolaringológica (UAPORRINO), dispositivos clínicos que forman parte del Programa de Resolutividad del Ministerio de Salud, implementados en la red de Atención Primaria en Santiago.
Ambas unidades permiten que los usuarios accedan a diagnósticos, tratamientos y controles de especialidad de manera oportuna, evitando derivaciones innecesarias a hospitales de mayor complejidad y fortaleciendo el rol de los CESFAM en la comuna.
“El programa de Resolutividad busca precisamente descentralizar la atención de especialidad oftalmológica, acercando soluciones concretas a la comunidad, con equipos capacitados, preparados y con tecnología adecuada, sin que los usuarios deban esperar largos períodos o trasladarse fuera de su comuna”, explica Carmen Gloria Toledo, encargada de UAPO en la Dirección de Salud Municipal.
Salud visual
La Unidad de Atención Primaria Oftalmológica (UAPO) funciona en la comuna de Santiago desde el año 2014 y actualmente se encuentra ubicada en calle San Ignacio de Loyola 1217.
Este dispositivo ha sido clave para reducir brechas históricas de acceso a la oftalmología comunal, una de las especialidades con mayor demanda en el sistema público.
La UAPO está conformada por un equipo multidisciplinario especializado, integrado por cuatro tecnólogos médicos, una oftalmóloga, un TENS y personal administrativo, lo que permite entregar una atención integral y de calidad.
Entre las principales patologías que se diagnostican y tratan en la UAPO se encuentran el glaucoma, los vicios de refracción no GES en personas entre 15 y 64 años, el control de fondo de ojo, además de otras patologías derivadas desde los CESFAM, como ojo seco, chalazión y conjuntivitis, entre otros.
La unidad cuenta con equipamiento de alta tecnología, que permite efectuar exámenes como tomografía de coherencia óptica, retinografía, campo visual computarizado, paquimetría, curva de tensión ambulatoria, autorrefractometría, lensometría, queratometría y medición de agudeza visual, entre otros.
“Hoy los usuarios reciben diagnóstico, tratamiento y seguimiento visual en su propia comuna, lo que no solo mejora la oportunidad de atención, sino que también reduce costos asociados a traslados y gastos de bolsillo”, señala Toledo.
Gracias a este modelo, el programa financia la entrega de medicamentos para glaucoma, recetas de lentes y el suministro gratuito de monturas y cristales, gestionados a través del municipio, generando un impacto directo en la economía familiar y en la adherencia a los tratamientos.
Salud auditiva y nasal
La Unidad de Atención Primaria Otorrinolaringológica (UAPORRINO) fue implementada en diciembre de 2022 como respuesta a la extensa lista de espera existente en la especialidad en el nivel secundario, particularmente en el Hospital San Borja Arriarán.
La unidad funciona en el CESFAM Matta Sur, desde donde atiende a usuarios de toda la red municipal, con un equipo compuesto por un tecnólogo médico de la especialidad, un médico otorrinolaringólogo que asiste semanalmente y un TENS, cumpliendo funciones clínicas y administrativas.
Antes de su implementación, un 57% de los usuarios que requerían atención ambulatoria de otorrino esperaban más de un año para ser atendidos. Hoy, gracias a la UAPORRINO, el tiempo de espera se ha reducido a menos de tres meses para los vecinos y vecinas de Santiago.
La unidad se enfoca principalmente en patologías de oído y nariz, resolviendo directamente en atención primaria casos como otitis media crónica, otitis media con efusión, otitis externa refractaria, rinitis alérgica, rinosinusitis sin pólipos, vértigo, tinnitus, hipoacusia en personas entre 15 y 64 años, tapón de cerumen y extracción de cuerpos extraños en oído externo, entre otros.
“Hay procedimientos simples, pero muy necesarios, como la extracción de cerumen impactado, que hoy se resuelven en poco tiempo y que antes podían implicar esperas de hasta un año”, destaca Alexandra González, encargada de UAPORRINO.
Desde la DISAL indican que los casos que requieren cirugías o exámenes de mayor complejidad, son derivados oportunamente al nivel secundario.
Acceso ordenado y rol clave
Tanto la UAPO como la UAPORRINO funcionan como centros de derivación, por lo que el ingreso se realiza exclusivamente a través de una interconsulta médica desde el CESFAM o la Estación Médica de Barrio (EMB). No se atienden urgencias y la programación depende de la prioridad clínica definida por el equipo de salud.
Desde la DISAL hicieron un llamado a la comunidad a mantener actualizados sus datos de contacto y a respetar los horarios asignados, recordando que la puntualidad es clave para asegurar una atención fluida y oportuna.
“El CESFAM cumple un rol fundamental como puerta de entrada al sistema. Es ahí donde se define la pertinencia de cada derivación y se asegura que el usuario llegue al dispositivo que realmente puede resolver su problema de salud”, enfatiza Joaquín Müller, médico especialista en Salud Pública de la DISAL.
Desafíos y proyección
Entre los principales desafíos de ambas unidades se encuentra la necesidad de mejorar la infraestructura, ampliando salas de atención, áreas de espera y espacios de apoyo clínico.
“Existe una necesidad crítica de mejorar la infraestructura actual, específicamente en la ampliación de salas de atención, áreas de espera, farmacia y espacios comunes para el personal”, sostiene Toledo.
“En el caso de UAPORRINO -agrega González- el desafío será lograr mayor visibilidad por parte de la población, acercando e informando de las distintas prestaciones de otorrinolaringología que se entregan en la comuna de Santiago”, concluyó.






