
El 1 y 2 de abril llegará a la Sala Arrau esta puesta en escena que tendrá como protagonista a la destacada actriz nacional, Katty Kowaleczko y que invita a redescubrir a la Virgen desde una mirada humana y emotiva.
Una mujer que se emociona, duda y es despreciada mientras acompaña a su hijo en su suplicio, pero que, por sobre todas las cosas, ama con convicción. Esa es la premisa de María, Mater Dei, monólogo en forma de poema dramático escrito por Juan Antonio Muñoz, que por primera vez llega al Teatro Municipal de Santiago en el marco de las actividades por Semana Santa.
Así, el miércoles 1 y jueves 2 de abril a las 19:00 horas, se podrá ver en la Sala Arrau esta producción de la Corporación Cultural de Las Condes, que no solo se dirige a quienes buscan una experiencia espiritual o religiosa, sino también a quienes desean una mirada sincera y conmovedora sobre la maternidad, el sacrificio y la fuerza interior, lejos de recrear de manera literal los hechos históricos o bíblicos.
La obra es protagonizada por la reconocida actriz nacional Katty Kowaleczko y cuenta con la dirección de Claudio Pueller. Asimismo, forman parte de la ficha artística Jorge “Chino” González, en la escenografía y vestuario; Sergio Cornejo, en la música; Pablo Llao, en el diseño y realización audiovisual; y Ángel Solovera, en el diseño y realización de iluminación.
“María, la madre de Jesús, más allá de cualquier creencia religiosa, es la mujer más importante de los últimos dos mil años de historia. Su figura es una de las más complejas que nunca ha contemplado una religión y está cargada de unos valores afectivos inmensos. Al mismo tiempo, en las Sagradas Escrituras, es casi un enigma. Se dice poco acerca de ella y prácticamente ella misma no habla”, comenta Juan Antonio Muñoz, autor de la dramaturgia de María, Mater Dei.
Y añade: “Leí muchas fuentes antes de comenzar a escribir, pero en este texto está, muy clara y especialmente, mi experiencia religiosa personal y mi forma de acercarme a María. Quise plasmar a la mujer que ama y que, por encima de cualquier creencia, tiene plena convicción de que lo central del mensaje de su hijo es el amor. Es lo que me parece más revolucionario”.





