Cataratas: una de las principales causas de ceguera en Chile

La enfermedad afecta al 23,9% de las personas mayores de 65 años. Especialistas llaman a consultar ante visión borrosa, deslumbramiento o dificultad para conducir de noche, síntomas que pueden tratarse con una cirugía segura y efectiva.

Ver como a través de un vidrio empañado, experimentar deslumbramiento o notar que los colores pierden intensidad pueden ser señales de cataratas, una enfermedad ocular asociada principalmente al envejecimiento y que representa una de las principales causas de discapacidad visual y ceguera en Chile.

La enfermedad afecta aproximadamente al 4,4% de la población general, pero su prevalencia aumenta considerablemente con la edad: alcanza al 23,9% de las personas mayores de 65 años. A este escenario se suma el desafío que enfrenta el sistema de salud, con más de 12.400 pacientes en lista de espera para una cirugía de cataratas.

Las cataratas aparecen cuando el cristalino, el lente natural del ojo, pierde progresivamente su transparencia. Como consecuencia, la visión se vuelve borrosa y actividades cotidianas como leer, reconocer rostros o conducir pueden comenzar a presentar dificultades.

La doctora Cecilia Torres, oftalmóloga de Clínica Pasteur, explica que esta opacidad se desarrolla principalmente con el paso de los años y se relaciona, entre otros factores, con el efecto acumulativo de la luz ultravioleta.

“Este proceso es progresivo. El cristalino va perdiendo su transparencia y, si no se trata oportunamente, puede llegar a provocar una pérdida severa de la visión e incluso ceguera”, señala la especialista.

Síntomas que pueden alertar sobre cataratas

Las cataratas no siempre aparecen de manera repentina. Los cambios visuales suelen avanzar gradualmente, por lo que muchas personas pueden atribuirlos simplemente al envejecimiento y postergar una evaluación oftalmológica.

Entre las principales señales se encuentran:

  • Visión borrosa o sensación de mirar a través de un vidrio empañado.
  • Mayor sensibilidad a la luz y al deslumbramiento.
  • Dificultad para conducir de noche, especialmente frente a las luces de otros vehículos.
  • Colores menos nítidos o intensos.
  • Disminución progresiva de la calidad visual.

La especialista advierte que estos síntomas justifican una consulta, especialmente cuando comienzan a interferir con las actividades habituales.

Una enfermedad frecuente y tratable

La magnitud del problema también se observa a nivel mundial. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en febrero de 2026, estimó que 94 millones de personas viven con ceguera o baja visión asociada a cataratas.

Una de las principales dificultades sigue siendo el acceso al tratamiento. La cirugía de cataratas es un procedimiento ambulatorio que permite retirar el cristalino opaco y reemplazarlo por una lente intraocular artificial transparente.

Esta intervención permite recuperar significativamente la visión y, en la mayoría de los casos, mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Además del envejecimiento, existen factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar cataratas. Entre ellos se encuentran la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, el tabaquismo, la diabetes y el uso de corticoides.

La enfermedad también presenta una mayor frecuencia en mujeres, de acuerdo con los antecedentes disponibles.

¿Cuándo se recomienda operar?

La decisión de realizar una cirugía depende de cada paciente y de cuánto afecta la pérdida visual a su vida cotidiana. La intervención se indica principalmente cuando las cataratas comienzan a dificultar actividades como leer, trabajar, desplazarse o conducir.

Aunque la cirugía también puede realizarse en etapas más avanzadas, una evaluación oportuna permite conocer el estado del cristalino, descartar otras enfermedades oculares y definir el momento más adecuado para intervenir.

“Muchas personas atribuyen estos cambios al envejecimiento normal y retrasan la consulta. Sin embargo, un diagnóstico oportuno permite evaluar el tratamiento adecuado y recuperar calidad de vida”, explica la doctora Torres.

Por eso, los especialistas recomiendan realizar controles oftalmológicos periódicos y consultar ante cualquier cambio progresivo en la visión. Detectar las cataratas a tiempo permite conocer las alternativas disponibles y evitar que una enfermedad tratable avance hasta comprometer severamente la visión.

Isabel Chandía

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